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Mostrando entradas de diciembre, 2023

La montaña mágica

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Esperando mi nacimiento papá está en la sala de espera del hospital con una birra, un cigarro y una bolsa de Haribos en el bolsillo. En la tv hay anuncios de teletienda de un aparato que te masajea los pies, que nunca comprará a pesar de estar en oferta. Mamá no siente ni una contracción. La tía aterriza en Barcelona después de un vuelo transatlántico y la abuela prepara bocadillos de jamón serrano mientras llama a la vecina para que le cuide al perro mientras esté fuera. Nací un día de lluvia torrencial así que supongo que las ventas de paraguas se dispararon en todos los bazares. Debió de ser un buen día para ellos y también para los que querían quedarse en casa y cancelaron sus planes con la excusa de que llovía. Han pasado muchos años desde entonces y aun así de vez en cuando se me hace raro escribir mi nombre. ¿Te pasa a ti también? O eso de mirarte en el espejo y pensar “no me creo que esta tía sea yo”. El sonido de afuera de los coches atravesando calle Balmes me sacan de mi ens...

Leche con galletas

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Una vez en Malta entré a una iglesia descalza y sentí la mirada de Dios (y todos los turistas) en mis uñas recién pintadas de rojo. En un día como hoy Jesús nació y por ello todos tenemos la obligación de estar contentos. Voy preparada con sonrisa y armadura y la respuesta ya pensada para cuando me pregunten por el novio. No hay novedades y todo el mundo se va a extrañar, pensarán que soy virgen cuando en vez de leche bebo roncola y le pasaré la patata caliente a mi primo, atajando la conversación como hace mamá en el coche cuando hay tráfico y dice palabrotas. Seguiré sentada con la espalda recta. En estos días la abuela tiene el máximo protagonismo del año, se pasa tres días en la cocina y nosotros se lo pagamos con piropos como “Qué bueno que está el pollo” o “Esta vez te has superado con la sopa”. Ese tipo de cosas, ¿sabes? Miro la cara de la abuela en la otra punta de la mesa y en mis adentros doy el pésame porque asesinaron a la niña que llevaba dentro a los veinte años, cuando l...