Estoy por borrarme Instagram
Nàdia Arboix “Estoy por borrarme Instagram”, me dice una amiga justo después de publicar un instastory que ha publicado y borrado tres veces en menos de un minuto. Ha elegido meticulosamente la música, justo en esa parte de la letra que puede servirle de indirecta a su casi algo, y me ha hecho reafirmarle que sí, que la cuelgue de una puñetera vez. Me parece una conversación estúpida pero quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Instagram es eso, una especie de aliado y enemigo, un álbum de fotos que en vez de estar en la estantería del comedor de tu casa está en internet, donde lo puede ver todo el mundo. Y claro, ¿quién no quiere dar una buena imagen delante del mundo? La paradoja es ridícula: nos pasamos editando una foto y mirándola compulsivamente las 24 restantes que dura en la instastory para que la gente con un simple golpecito en la pantalla la pase en menos de 1 segundo. Un consejo simple y que tocará el ego, pero cierto: a nadie le importa tu vida. Por mu...